RSS

Welcome to my Blog
Hope you enjoy reading.

domingo, 20 de septiembre de 2009

A través del tiempo y del espacio

Nota: Está historia puede suceder en cualquier país y la protagonista puede ser por lo tanto de cualquier nacionalidad. no hay uan descripcion de la chica porque puede ser como la imagine el lector o puede ser el mismo lector. El chico también puede ser como lo quiera imagianr el lector. La único que no cambia es el lugar a donde la chcia arribará es decir Londres y mucho menos os atrevais a pensar en otra decada que no sean los 60.
Una parte de la historia esta basada en hechos reales lo demas salio de mi cabeza. Se Se recomeinda acompañar esta lectura con el Past MAsters Vol. 1 y 2 de The BEatles o cualquier disco de los Beatles.
Besos

Parte I

Dedicadó a Karen.
Y lo Amó


Susana se consideraba una persona un tanto rara, no encajaba perfectamente entre las personas de su edad, tenía dieciséis años y estaba loca, o eso era lo que pensaba. La único que hacía diferente a Susana de las otras personas es que ella miraba siempre había amado la década e los sesenta y por lo tanto la mayor parte de su vida giraba en torno de esos viejos grupos musicales, pero además de vivir en otra década ella amaba el arte, era una gran dibujante y había logrado desarrollar un estilo propio a pesar de ser tan joven.
Un día Susana se dio cuenta de que se estaba enamorando de un compañero de la escuela. Al principio no supo bien a bien que era lo que sentía, jamás se había enamorado, ella vivía en su mente y por precaución se alejaba de las personas, en realidad no había tenido muchos amigos en su vida, pero con René todo fue diferente se sintió aceptada inmediatamente; René era el chico del que se estaba enamorando, era muy divertido estar con el, además a su lado se sentía segura.
Un sábado el le propuso ser su novia y ella acepto y entonces comenzó una etapa muy feliz en la vida de Susana.
Y vivió de helados de chocomenta, de tiernísimos y suaves osos de peluche, de joyas brillantes, de cartas y poemas de amor que juraban la eternidad, de salidas al cine los sábados, de eternas tardes en el café, de mensajes de texto todos los días y llamadas telefónicas los fines de semana. También disfruto muchas tardes y mañanas de sexo en la casa de su novio, mientras los padres de el estaban trabajando o fuera de la ciudad.
La eternidad parecía algo posible, Susana había creado junto con René, su novio, un mundo maravilloso, en donde se sentía agusto, feliz y protegida. René represento para ella la posibilidad de sacarse esa horrible sensación de soledad que la había acompañado durante su vida. A pesar de tener una familia, Susana no se sentía bien en casa, sus padres peleando por dinero y su hermano con quien casi nunca hablaba. No la hacían sentir querida.
Él resultaba la solución, la esperanza o por lo menos la pequeña oportunidad de ser feliz y sacarse ese sentimiento de soledad que la ahogaba desde pequeña.
Una tarde mientras estaban de paseo, René le dijo algo que la impresiono demasiado, una serie de palabras que al principio no entendía y que jamás pensó que el la pronunciara, el día era hermoso, cálido pero la noticia lo hizo parecer oscuro y siniestro.
—He estado pensando esto por mucho tiempo—René se notaba angustiado.
— ¿Qué paso? ¿Estás bien?—Susana no se imaginaba lo que pasaba.
—Te quiero, te amo, pero estos meses hemos estado peleando mucho. —LA mira de René estaba llena de tristeza
—Lo sé—Susana lo dijo con tristeza—Es que… Aun no me adapto a la universidad, mis padres pelan demasiado y me siento muy mal por achacarte todo a ti, tú eres la persona que menos merece tener que soportarme y sabes te lo agradezco.
—Mira—dijo el en tono serio—Solo te quiero decir que creo… que…. que debemos terminar.
—No—Susana lo dijo segura de que esa no era la solución—Por favor no…—Casi comenzó a llorar.
—Quiero que lo entiendas, después de tanto tiempo, esto se ha vuelto terrible, solo nos hacemos daño. No quiero que terminemos odiándonos.
Susana no reacciono de la manera en que René pensó, no lloró, no grito.
—Está bien, si tú quieres así será. —Susana lo miró a los ojos y se fue.
Al llegar a casa se sentó con su familia a ver la TV, cenó, se dio un baño y se fue a dormir. Esa noche no sonó el celular, nadie mandaba mensajes para desearle buenas noches, nadie la llamó para decirle dos palabras que le daban gran felicidad.
La mañana llegó y con ella el dolor pero de una forma extraña, cuando se disponía a desayunar noto que la comida le daba asco a pesar de tener hambre, sentía ganas de vomitar ante el olor de la comida, se obligo a desayunar, bueno si se le puede llamar desayuno a una taza de café.
Salió a la escuela y por primera vez se dio cuenta de lo que pasaba; cunado al sintió el frío de la mañana, al parecer despertaba de su letargo. Y el mundo se volvió enorme, frío y cruel. Todos parecían más felices que ella. Susana como una mujer racional intentó ponerse en marcha, decido continuar. Al final no estaba tan sola tenia amigos ¿qué más daba? Era mejor eso que terminar porque René le hubiese pintado los cuernos.

4 comentarios:

Óscar Alarcón dijo...

buen ejercicio para vomitar lo que tienes dentro, pero pa que seguir echándole leña no crees?
Si se nota a leguas que es el dávila, puaaaaaf!!! ya sácalo y entiérralo, o mátalo, pero hazlo ya.

MArina dijo...

Hey no me ventanes!!
mm jeje obviamente es él, ah por fin pude poner todo lo que sentí.
Te obedeceré.
Gracias por venir a visitar mi pobre blog.
Besos

Jesi dijo...

jajajaja
Como rey de un reino magico soy inmune a esas cosas de lo normales asi q me burlare de tu mega ventaneada, "Dios santo redentor de las alturas", q otro te ventanee esta bien, pero q tu te ventanees tan claramente esta cañonsisimo, en fin aki por culpa del feisbuk, contuare leyendo aunke despues sienta q me debes algunos minutos de vida, jejejejeje

Silence, I kill you!

MArina dijo...

hola, jeje sip ya me di una ventaneada enorme, el único consuelo qeu queda es que "el" no lo ha leído porque sino me da un atake.
Saludos al chismoso y lejano rey