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domingo, 15 de agosto de 2010

Pequeños relatos de dudosa sexualidad.



La condesa.
Estoy escribiendo poemas, pequeñas historias y dibujando mi vida, mientras veo dormir al chico que tengo al a lado, un jovencito si lo quieres ver de ese modo, ya que yo tengo más de cuarenta, el creo que apenas cumplió 21.
Desperté junto a él, ahora que duerme veo sus rasgos delicados, su piel joven y solo deseo acariciarlo, está recostad y tapado hasta la cintura, no recuerdo su nombre, hace mucho que deje de preguntarlos, es mejor así se olvida más rápido.
Las personas renuncian a muchas cosas en su vida, yo renuncie a buscar el amor, vi padecer a mis amigas, vi llorar a mi mejor amigo, fui testigo de demasiados divorcios. Decidí dejar lo más complicado de la vida y ahora vivo como cobarde, usando a los que encuentro para mí no hay diferencia, todos son nadie y sé que al terminar todo se evaporará.
La noche que pasó fue como un orgasmo, rápido y placentero, pero al final se está yendo el efecto, vivir esto es como una droga, cada vez el efecto dura menos.
El chico se mueve, abre los ojos, unos hermosos ojos azules y me sonríe; no habla se levanta y me besa, me toma en sus brazos , dejo mi libreta en el piso; en unos instantes el y ya está encima de mí, no me opongo; mi cuerpo actúa por inercia, todo es mecánico, todo es falso cada jadeo, cada beso es una ilusión.

martes, 3 de agosto de 2010

Pequeños relatos de dudosa sexualidad,

Lady DD
Un tipo sin chiste, no aspira a mucho pero, por regla general no mes esfuerzo demasiado, asumiré un seudónimo para contarles mi pequeña historia, soy en este relato Mrs. W, no ha y nada escondido en este nombre falso. Ya lo dije soy un hombre sin chiste pero con chispa.
A principios de semestre conocía Lady DD, estaba conmigo en la última clase que tenía, sonriente, amistosa, no muy bonita eso lo se reconocer, pero con algo que al así ser interesante, platicaba más con todos y para mi sorpresa fui el elegido para recibir su interés y aprecio.
Un chica delgada, sonriente, de cabello largo y oscuro y lo mejor que pude haber pedido un par…, eso me lo reservo. Ella solo tomaba la mitad de las clases que la mayoría, pero era muy inteligente, poco tiempo después me enteré que trabajaba para poder estudiar y pagar la renta de su departamento.
Un tiempo después pasó, ya éramos novios, nunca me llegue a plantear exactamente en que trabajaba, soy un torpe, pensé que era secretaria o ayudante, la primera vez que hicimos el amor, las dudas me asaltaron, al final quede hecho polvo, resulto todo aquello llegar a ser algo más que salvaje. Varios días después, sentí que me habían metido en una porno, decidía ignorarlo.
Un día me atrevía a preguntarle en que trabajaba, porque consideré necesario e importante saberlo, ya que esa relación quería creer yo iba a durar. Lady DD me dijo que era edecán, los pelos de la nuca se me erizaron. ¿Quién me podía asegurar que no al iba a violar? O ¿a usar para prostituir? No le dije nada, pero mi mirada me delató, ella seguro que todo estaba bien y que el gustaba su trabajo y que no me preocupara.
Unas semanas después, llego Míster E (por estúpido) y me enseño un DVD, me dijo tienes que verlo, te vas a sorprender y yo que tú me hago análisis mañanita. No entendía, en la noche puse el DVD en mi laptop, oh sorpresa una película porno, cuando comenzaba a pensar que Míster E recibiría unos madrazos , aprecio en mi pantalla Lady DD, casi me muero del coraje, comencé a golpear el escritorio, me puse histérico, después me torturé viendo como se cogía a tres tipos y a una vieja, el morbo, el dolor y el placer mezclaron en mí. Minutos después me sentí lleno de pánico, la idea de morir de sida me aterro, la idea de tener cualquier pinche enfermedad por esa vieja me lleno de coraje.
Al otro día la encaré, venía despeinada, triste, desarreglada y solo me pudo decir: “lo siento, de verdad te quiero, pero necesito el dinero”. Se fue y nunca la volví a ver por la facultad, Mister E, se encargo de propagar el video por todos lados, poco falto para que lo proyectara en la sala de proyecciones de la facultad. Al final creo que Lady DD es de las únicas mujeres que no olvidaré, era un sueño tenerla, en la cama me dejaba aterrado de placer.

martes, 27 de julio de 2010

Pequeños relatos de dudosa sexualidad

Míster R.

¿Qué eres? Fue lo que deseé preguntarte, pero me contuve y opté por algo más cortés:

―¿Cómo te llamas?

―Alejandra, pero todos me dicen Alex.

― Maravilloso, yo soy Míster R―Me devolviste un sonrisa brillante.

Curioso, intrigante fue el sentimiento que desarrollaste en mí, el sólo verte me hacía delirar, un ser surrealista, casi asexuado, decías ser una mujer pero parecías algo más, un delicado misterio, vestido con unos jeans negros, una camiseta de rayas y unos tenis de esos que usan los chicos de ahora.

Me encantaba tu rostro y tus hermosos ojos verdes enmarcados con unos lentes de pasta gruesa, tu cabello que te daba hasta las orejas, en esa forma que llaman de hongo, me hacía pasar largos minutos mirándote y deseando descubrir el misterio tras esa figura contradictoria.

Dos salidas a la matinée y una visita al museo, me llevaron a besar a Alex, mi misterioso ser traído de los sueños de un loco con bigote; al tener su cuerpo entre mis brazos sentí correr emoción, deseo y felicidad por mi espalda. Fue ahí que entendí que deseaba desnudar aquel misterio, besar sus pezones y develar con infinita paciencia el misterio que me hacia delirar en rojo todo el día.

Una, dos, tres semanas después del beso, Alex se quedo en mi casa, la lluvia no le permitió salir y opto por quedarse en casa. Ofrecí té y aceptó.

En el sillón lucía increíble, decidí actuar, el deseo me incitaba, las ganas de jugar y de investigar me hacían ser otro. El té se quedo sobre la mesita de centro y mis labio sobre los de Alex, no me empujo me recibió con cariño y delicadeza, su manos parecían ansiosas y con gran habilidad llegaron a su meta, mientras Alex se ponía mi miembro en su boca pensé ¿cuánto han caído rendidos ante tu misterio?

Una eternidad de gemidos después me separé de sus labios y entonces te atraje hacía mí, un ágil movimiento te hizo perder la blusa, descubrí un delicado brassier, era pequeño como el de una púber, lo quité con la maestría que dan los años de experiencia y descubrir un pecho casi plano con dos pezones rosados y duros a los cuales le pase mi lengua, te volví a besar y unos instantes después no se aún cómo ya estaba dentro de ti, mientras eso pasaba me encantaba ver tu rostro, parecías en momentos un jovencito y en otras un mujer, amaba esa ambigüedad.

Se repitió tantas veces como quisimos, jamás pensé que descubrirá tu verdadero rostro cuando unos meses después miré como se ensanchaba tu vientre, las caderas engrosaban y tus senos hacían su aparición, el misterio se lo llevo tu embarazo, todo el deseo se esfumó.

Ahora pasó una pensión, además ya no busco seres mágicos porque la realidad los destruye.

lunes, 26 de julio de 2010

Pequeños relatos de dudosa sexualidad

Miss. H
Nuevo sitio para embriagarse, entramos juntas sujetándonos del brazo, Miss K y yo, nos recibe una música atronadora, mis corazón retumba, dios extraño mis rolas, esa si pegan y no en el oído, caminamos un tanto inseguras, por fin hayamos a los amigos que invitaron a Miss K.
Miss K está feliz le sonríe a todos, los trata con familiaridad, en la mesa dos chicos y una chica, dios me impacto es hermosa, tiene unos ojos enormes y llenos de luz, me saluda su nombre Miss. Sunshine, claro le va perfecto.
Los demás estaban ahí, pero no les preste atención, se volvieron parte del decorado, hasta mi querida Miss K.
Casi no hablé con ella, ¿cómo? pinche ruido del diablo lo único que hice esa noche fue bailar y beber, bueno a eso iba, mi mayor felicidad fue bailar con ella, minifalda, botas rojas y un top negro de tirantes rojos, la hacían lucir hermosa, bailamos juntas.
Sonreía, brincaba, llena de la energía que se tiene a los veinte años, perdón yo tengo 25 y ya me pesan, pero ella me seducía y también a los que nos rodeaban, de pronto sentí sus senos cerca de mí, yo también me acerque a ella.Y 17 canciones después; ya estaba en las nubes y a punto de tirarle la onda y el calzón, cuando sonó su celular.
―Disculpa es mi novio― Y contestó
¡FUCK! Eso pensé, mm ahí se va otra oportunidad, conté hasta 7 y dije un intento, me justificaré.
―Me acompañas al baño-Le dije.
―Claro, espera voy por mi bolsa―Se alejo y lo único que contemplé fueron esas hermosas botas rojas, la seguí a la mesa y Miss. K me miró, capte el mensaje y decidí actuar. La tomé del brazo y avanzamos, a unos metros del baño la besé y la atraje hacia mí, ella no hizo intento por alejarse, al contrario metió su mano debajo de mi blusa y acaricio mis senos.
Un segundo después, o tres o varios minutos después nos separamos, ella entró al sanitario de chicas.
―No me esperes, en un instante llegarán por mí.
―Ok, esto será confidencial―Le sonrío y me doy la vuelta, ahora que lo recuerdo salí sin decir nada a Miss K.
Afuera llueve, tengo hambre, un mal ligue me deprime, un noche más, que lástima fue solo un beso. Veo pasar unas zapatillas rojas, se dirigen al bar de enfrente, me dispongo a no pasar está noche sola, no quiero amor, solo el calor de un cuerpo para jugar.